Ayer no nos aguantamos las ganas de dar una vueltilla para ver de dónde salía ese olor a hogueras que te empapaba nada más abrir la ventana. Había que “catar” Donosti. Nuestro paseo nos llevó a Sagües donde (como bien dice Living) había una hoguera que reunió bastante gente. Las horas que nosotros manejábamos nos llevó ya más a su momento brasas… y ésta es la prueba:
pero hay algo muy wapo en estas noches que te deja atontao mirando al fuego.
