Hoy en clase ha debido de faltar el conferenciante, y como a los niños pequeños, nos han puesto una película para pasar el rato.
La película ha sido “Una verdad incómoda”, que ganó el Oscar en el 2006 al Mejor Documental y que empezó a poner en boca de todos el famoso tema del calentamiento global.
El documental en sí esta bien. Te cuenta como si estuvieras en 5º de EGB en una clase de Conocimiento del Medio (as known as “Cono” o “Inguru”), con gráficos, esquemas y muchos colorines las causas y efectos del calentamiento global.
Si a todo esto le sumamos que el ex-vicepresidente de los Estados Unidos es un gran orador y sabe perfectamente cómo actuar ante el público, dice unas cuantas frases para la posteridad, suelta algún que otro chiste, resumiendo, el típico discurso grandilocuente americano, tenemos un producto final ameno e incluso educativo.
La única pega es que hay demasiado Al Gore.
Durante toda la película, se alternan el papel de protagonista el mensaje y el mensajero, pudiendo llegar a pensar en algún momento que se trata de un documental autobiografico.
Entre explicación y explicación, intercalan imágenes y videos de la vida de Al Gore, desde su niñez hasta la actualidad, con todos sus recuerdos,ilusiones,etc. comentados con la voz en Off, en plan de “ven aquí nieto, siéntate con el abu, que te voy a dar un Werther´s Original y te voy a contar una batallita”.
Y cómo no, los astutos realizadores, para que no dudemos de que se trata de una persona sabia y experta en el tema, nos muestran continuamente a Al Gore en la soledad de su despacho, trabajando con el ordenador,parando para dirigir su vista al infinito y reflexionar, mientras pone esa cara de “estoy oliendo a pedo”, como diría el gran actor Joey Tribbiani.
Aun y todo, es de agradecer que esté concienciando a toda la población mundial sobre la gravedad del problema.
Tal vez se le pueda achacar el hecho de ser demasiado “Mesías”, en plan de “Yo os traigo La Verdad”, voy por el mundo dando conferencias y buscando a mis apóstoles para formar un “ejército verde”.
Pero bueno, para alguien que hay que mueve un dedo para intentar hacer algo, no le vas a parar.
P.D: Aunque lo de recibir ya el Premio Nobel de la Paz 2007 por esto es pasarse. Igual el mítico “Diploma Olímpico” del 4º puesto hubiera bastado.